Mi canto es un canto libre que se quiere regalar

miércoles, noviembre 30, 2005

Mit Liebe para Oscar Andrade

Fue a mediados de los ochenta, poco antes del terremoto y en plena dictadura cuando con su guitarra al hombro lo vimos entrar a una de las tantas Peñas de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en Calle San Pablo, cerca de Radal. Eran los tiempos de "Noticiero crónico" y "La Tregua". Tiempos de censuras y autocensuras, pero en donde este Oscar Andrade hacía popular "Llegó volando" del -en ese entonces- prohibido Patricio Manns. Este mismo que luego se nos hace familiar en televisión y que años más tarde definiéndose como "juguetón, enrollado anarquista y hocicón" decide emprender vuelo y radicarse en Alemania, inaugurando una relación de amor y odio con Chile. Ese mismo que se nos presenta como productor del hermoso registro sonoro del “Konzert für Víctor Jara” conque en Dortmund se conmemora el 25 aniversario del golpe militar. El mismo que años más tarde inunda con sus "Dimensiones" una fría tarde de Otoño en Leipzig y que con su "Mit Liebe" (Con Amor) ahorra muchas palabras a quien escribe esta nota. Poco sabíamos de Oscar Andrade, hasta que en Julio de este año decide reencontrarse con su publico en la Estación Mapocho.

Así, con sorpresa y expectación tomamos su participación en el “Rojo VIP” de TVN, sin entender realmente de que forma este Oscar Andrade, cabía en ese espacio. Y no podía ser de otro modo. Fiel a su estilo, y en un medio televisivo plagado de figuras de escaso vuelo artístico, donde la palabra "talento" sirve para todo, donde no cabe disentir, el verdadero terremoto mediático generado por las denuncias de Andrade sobre el papel de las multinacionales disqueras es un verdadero refresco y una honesta y dramática invitación a sacar la mugre debajo de la alfombra.

Se podrá estar o no de acuerdo con "la forma" (sobre todo los amigos del subtexto y del eufemismo), pero lo cierto es estas palabras rompen con la consensuada uniformidad de nuestra televisión e instalan la necesaria discusión sobre la industria musical chilena y el rol de los medios de comunicación y los intereses económicos en juego. El respaldo a las denuncias de Andrade de figuras como Patricio Manns e Isabel Parra no vienen sino que a confirmar el peso de estas.

Como es costumbre en estos casos, con sorprendente celeridad comienza la lluvia de adjetivos descalificatorios que buscan anular a la persona, y no discutir el argumento, signo una sociedad que teme al conflicto. Mal acostumbrados por nuestra hipócrita idiosincrasia a no decir las cosas, se agradece este ir de frente del artista que constituye un verdadero llamado a remirar la forma en que nos relacionamos, en una sociedad que disfuncionaliza y castiga la diferencia y todo aquello que se salga de norma.

La polémica suscitada en el seno del programa "Rojo VIP" de TVN es quizás la última de las canciones de Oscar Andrade, una con acordes de rabia y denuncia por la chatura de nuestro medio televisivo y la usura de la llamada industria musical. Quienes en un primer momento vimos con sorpresa su incorporación al programa, vemos en su polémica actitud -y muy a pesar del riesgo que supone para la permanencia en este- el sentido que para Andrade tiene esta participación. No queda más que dar gracias por la tregua a la mediocridad y la indiferencia que nos propone Andrade -y que dicho sea de paso - viene muy bien por estos días.

martes, noviembre 29, 2005

Estadio Victor Jara, Victoria Popular

La torpe e impopular medida de cerrar el Estadio Víctor Jara por parte del Alcalde Santiago se encontró con un amplio y categórico rechazo del mundo social y cultural chileno que concitó la atención de creadores de diversas partes del mundo, recordándonos de paso el magnetismo de la figura de Víctor.

No ha sido fácil el camino recorrido para transformar el Estadio Chile en Víctor Jara. A la memoria se nos vienen las Jornadas de Purificación que recién iniciada la transición y bajo el lema "hagamos brotar el momento" se constituyeron en la primera actividad de reivindicación del Estadio. Luego vendrían los Festivales Víctor Jara, la campaña de las Juventudes Comunistas y el Centro Artístico y Cultural Víctor Jara por el cambio de nombre, la adhesión de los artistas, y los magníficos conciertos con que en Septiembre del 2004 se oficializa el cambio de nombre del lugar.

Las razones de Alcaino

Como es sabido, el pasado 31 de Julio la Municipalidad de Santiago decretó el cierre del Estadio, utilizando el formulismo de levantar la "inhabilidad parcial" para establecer la "inhabilidad total" del recinto, argumentando que este no presentaba las condiciones de seguridad necesarias, a la vez que para seguir funcionando debía de contar con 150 estacionamientos, aumentar en cinco centímetros la distancia entre las galerías y mejorar las vías de evacuación para emergencias. Sin embargo, como es sabido en los últimos años el Estadio poco a poco ha ido mejorando su infraestructura la que ya cuenta con más de 65 años de vida, por lo que estábamos en presencia de una medida con más carácter político, que técnico.

Así las cosas, el martes 23 de Agosto y acogiendo el llamado del conjunto Inti-Illimani cientos de personas acudieron al Estadio a manifestar su repudio a la medida del Alcaino, acompañando el ensayo del grupo en las puertas del recinto y cantando junto a ellos y al trovador Francisco Villa. Se iniciaba así una nueva lucha que a través de la radio, diarios, Internet y la Televisión repusieron la figura y la voz de Víctor entre Millones de chilenos.

Los días posteriores, la campaña de recolección de firmas permitió constatar la enorme adhesión a la demanda de reabrir el Estadio y el rechazo que la figura de Alcaino viene generando en la ciudadanía, particularmente entre los habitantes de Santiago, quienes junto con ver sus calles llenas de basura producto del retiro de los contenedores decretado por el Municipio, constatan que el conflicto con los Pintores de la Plaza de Armas, los comerciantes del Persa Bio-Bio y con diversas organizaciones culturales de la zona centro de Santiago, son la mejor muestra del "cambio" que promete la derecha.

La convocatoria para el Viernes 26 en la Plaza de Armas que prometía ser un acto de protesta se transformó en celebración y de paso en una de las jornadas más memorables de los últimos tiempos. La presencia de Joan Jara, Inti-Illimani, Illapu, Daniel Viglietti, Luis Le-Bert de Santiago del Nuevo Extremo, Marcelo Nilo, Charles Labra, Francisco Villa, Francesca Ancarola, Claudio Parra de Los Jaivas, Mauricio Gutiérrez, Isabel López, Claudio Di-Girolamo, Paulina Hunt, el Grupo Napalé, el Centro de Danzas Espiral, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, de Ejecutados Políticos, del Partido Comunista, Humanista, Parlamentarios Socialistas, Cultura en Movimiento, el PODEMOS, Presidentes de Federaciones de Estudiantes y a los miles que al mediodía copaban la Plaza de Armas, marcaron lo que en palabras de Daniel Viglietti fue la transformación de un acto de resistencia a uno de futuro y de victoria popular.

Y mientras un coro multitudinario entonaba el "Derecho de Vivir en Paz", llegaba la noticia de que las autoridades de Chile Deportes, la Intendencia Metropolitana y el Alcalde habían acordado el levantamiento de la medida de cierre del Estadio y comprometido los recursos para realizar las reparaciones necesarias.

Fue la enorme y masiva presión popular la que consiguió derrotar en plazos que ni el más optimista pensara fueran posibles, esta verdadera afrenta a la memoria de Víctor y al mundo cultural y confirmar una vez más la necesidad de fortalecer los espacios de unidad y acción de quienes trabajan por ese mundo posible por el que Víctor y tantos otros cayeron.

La reapertura del Estadio Víctor Jara debemos tomarla como lo que efectivamente es, una victoria del mundo cultural, de las organizaciones, artistas y de los miles que desde diversas partes de Chile y el mundo entendieron que una vez más se pretendía callar la voz y el ejemplo de Víctor y agredir la memoria de un pueblo que no olvida a los suyos.

Queda pendiente el estudio e implementación de medidas concretas que en el plano de lo patrimonial protejan a lugares como este –tan emblemáticos como necesarios- del voraz progreso y de funcionarios inescrupulosos que pretenden imponer el olvido.

Nos queda el sabor dulce de la tarea cumplida y la alegría de la victoria, construida por miles de voluntades que nos demuestran que la estrella de la esperanza continuará siendo nuestra. Gracias a todos. ·

Nace Cultura en Movimiento Litoral

El sábado 3 de septiembre se conformó Cultura en Movimiento Litoral. En la municipalidad de San Antonio y con la asistencia de mas de 50 personas se inicio el trabajo cultural del litoral.

Con el propósito de compartir y hacer realidad las buenas ideas pendientes y crear espacios para el protagonismo de las diversas expresiones presentes en el mundo cultural, más de cincuenta personas participaron el pasado 3 de Septiembre en San Antonio en la constitución de Cultura en Movimiento Litoral.

El Salón de Concejo de la Municipalidad de San Antonio, adornado cariño y dedicación por los compañeros del Puerto fue el escenario del nacimiento de Cultura en Movimiento Litoral, coronando de este modo el trabajo de dos años del equipo de Cultura en Movimiento en el Litoral central de nuestro país.

"La Cultura para todos, esa es la papa mi amigo"

La jornada partió con el saludo musical de Nancy Torrealba y continuó después con la presentación del video que da cuenta de la experiencia de Cultura en Movimiento, en donde el Charanguista Freddy Torrealba interpreta "La Cultura" del grupo Los Zunchos, recordándole a los presentes que la cultura debe ser para todos. Luego de ello, vino la presentación de los asistentes en donde se recogieron expectativas, necesidades y propuestas para estas nueva instancia.

La critica a las políticas culturales del gobierno, el rol de la institucionalidad, el Fondart, la censura, el manejo de los fondos culturales, la diversidad de actores culturales existentes, la necesidad de juntarse, fueron algunos de los tópicos de la discusión sostenida por las más de cincuenta personas que acudieron a la cita. Particular fuerza tuvo el llamado a la unidad de los diversos actores culturales en pos de levantar una alternativa desde la cultura que, en palabras de una de las asistentes, “sea real, salga a la calle y donde los artistas realmente participen” y que termine con la dispersión existente. Junto con ello, la dramática situación de cesantía que afecta a la comuna, cuya tasa de desempleo se eleva al 20% y la ubica como la más alta del país, fue motivo de preocupación para los asistentes, coincidiendo en que la cultura constituye una poderosa herramienta de denuncia y movilización de la población para hacer frente a esta problemática.

Para el destacado músico porteño Jorge Venegas, “la responsabilidad de los artistas populares es aportar su granito de arena. Yo comulgo completamente con esta iniciativa”, resumiendo el espíritu y sentido del nuevo espacio que surge.En este sentido, existe coincidencia en generar un espacio que efectivamente permita reunir a las diversas expresiones políticas, sociales y culturales que trabajan en el campo de lo cultural, en el marco del respeto a la diversidad existentes y la autonomía de cada persona, colectivo u organización, con vocación de incidir en el acontecer de la comuna y la provincia.

En materia de funcionamiento, acorde a la experiencia de Cultura en Movimiento Santiago, se busca generar un espacio de trabajo de carácter horizontal en lo que a estructura se refiere, y al trabajo en Red. Ello supone el desarrollo de espacios de encuentro e intercambio solidario entre los distintos componentes de la Red, como criterio fundamental del trabajo que se espera desarrollar, favoreciendo el aprovechamiento de los recursos de existentes.Luego de la discusión, el saludo musical de un grupo de cantores de la calle, y los cantautores Jorge Venegas y Carlos Fonseca, marcó el termino de la actividad, dando paso al tradicional vino de honor que selló el surgimiento de este nuevo referente para la cultura del litoral. Acuerdos y conclusiones:- Realizar una Segunda Asamblea abierta a todo el mundo cultural de la comuna y la provincia el Sábado 1 de Octubre (lugar por definir) - Invitar a las organizaciones, gestores y artistas que están desarrollando un trabajo y que no asistieron a la primera reunión - Levantar el sitio web: www.culturaenmovimientolitoral.cl - Trabajar por editar una Revista de circulación masiva para dar cuenta del quehacer de las organizaciones y creadores que conforman Cultura en Movimiento Litoral - Realizar una Escuela de Gestión Cultural para la formación de los agentes culturales de la Provincia

El quehacer cultural de base

"La mejor manera de pensar, es pensar en la práctica”
Paulo Freire, Educador Brasileño

En las siguientes líneas se presentan algunas breves reflexiones acerca de la gestión cultural de base que solo pretenden contribuir a generar un debate que ayude a problematizar el quehacer cultural comunitario, y estimule la realización de nuevas acciones en el campo de lo cultural y lo artístico.

Diversidades: de la atomización a la búsqueda

Si a inicios de los años ´90 y del primer gobierno de la transición existía cierto consenso en que los conceptos que de mejor forma describían el panorama organizacional eran los de atomización y dispersión, entrada la década del 2000 los de búsqueda y reorganización parecieran dar cuenta en cierta medida de en que están hoy las organizaciones y gestores culturales a nivel de base.

En nuestras poblaciones existe un rico caudal de expresiones organizacionales, artísticas y culturales de carácter alternativo que dan cuenta de la existencia de un sector que tiene algo que decir y que lucha por hacerse un espacio. Allí está el Taller Infantil que cada fin de semana realiza animación callejera, la Radio Comunitaria que irrumpe en el dial de las poblaciones, quienes pintan graffitis, los que hacen música, recuperan plazas, son testimonios elocuentes de que lo que antes se echaba de menos, y se le motejaba de atomizado, esta allí, quizás aun disperso, pujando por reorganizarse y buscando caminos.

Sin lugar a dudas, este quehacer dista de ser homogéneo y encuentra en la diversidad de acciones y sentidos que lo componen su sello característico. Esta diversidad en el hacer y pensar la actividad cultural, puede ser vista como fortaleza, pero a la vez como debilidad en lo que a practica se refiere. Es decir, es tan amplia la gama de acciones y de actores (incluso, a veces de intereses) que en no pocas oportunidades dificultan la posibilidad de coincidir en acciones y espacios comunes. Constatamos entones que el fenómeno de la dispersión organizacional aun no desaparece del todo.

Por otro lado, vemos que este diverso quehacer cultural se desarrolla al margen de la institucionalidad y lo oficial. La falta de apoyo a las iniciativas de base, el clientelismo político, los favoritismos, la instrumentalización, junto a la ausencia de políticas que favorezcan la creación y la acción cultural son fenómenos que de una manera un otra han dañado las confianzas y contribuido a alejar a un sector importante de organizaciones, gestores y creadores de estos espacios.

A nivel comunal existe un extenso abanico de organizaciones que trabajan con personas que realizan su labor por la sola satisfacción de sentirse haciendo algo significativo para ellos y para su entorno, de manera autogestionada, utilizando las redes locales para conseguir infraestructura y materiales.

Por el otro lado, la oferta institucional se circunscribe a lo artístico y a la generación de eventos con énfasis en lo recreativo, generando todo ello lo que podríamos llamar un “circuito oficial” y otro “alternativo”. Surgen aquí algunas preguntas. ¿Necesita este sector alternativo relacionarse necesariamente con el estado (municipio, a nivel local) para desarrollar su labor? ¿Si así fuera, esta relación compromete la autonomía e independencia organizacional?, de lo contrario, ¿Existe suficiente capacidad de gestión para sustentar el quehacer de manera independiente?, ¿Cuál es la propuesta o producto con el que se pretende hacer frente al discurso oficial?

Autonomía e independencia: una vieja discusión

Aunque de nueva no tenga nada, podemos decir que la discusión acerca de la autonomía e independencia del movimiento social sigue totalmente vigente. Si lo cultural –visto en el sentido amplio del termino- es hoy en día uno de los principales campos donde se desarrolla la disputa ideológica entre el proyecto dominante y los esfuerzos transformadores, en el plano del quehacer cultural de base lo son la participación y la defensa de la autonomía para crear. Si hiciéramos un breve recuento de demandas que surgen del mundo de las organizaciones comunitarias y culturales en estos años, de seguro las exigencias asociadas a la participación ocuparían los primeros lugares: “mayor participación”, “queremos participar en la toma de decisiones”, “que se nos escuche”, “no nos representa ese programa”, etc. son frases que dan cuenta de un estado de insatisfacción con la oferta de participación propuesta desde la institucionalidad, pero que a la vez refleja cierta incapacidad o debilidad para generar espacios propios o derechamente para ir a la disputa de los existentes. Es en este terreno donde apreciamos inconsistencias en el discurso y práctica de muchas organizaciones que se muestran en abierta oposición a todo lo que huela a gobierno, pero que acuden corriendo a buscar las bases del primer fondo concursable existente, o relativizan el discurso critico al momento de golpear las puertas del municipio para solicitar recursos. De este modo, constatamos que en líneas generales existe un diagnóstico común en las organizaciones populares y gestores culturales de base respecto a las posibilidades de hacer y crear desde los espacios oficiales, lo que sin embargo no se traduce necesariamente en acciones que expresen una disposición de aunar voluntades y esfuerzos que construyan un camino distinto al propuesto por el modelo.

Por nuestra parte, creemos que este quehacer cultural al que hemos hecho referencia debe defender su autonomía e independencia, y su carácter no partidario ni gubernamental, lo que no quiere decir, que se debe auto-excluir de los espacios existentes, ni que legitime el discurso del apoliticismo como forma de trabajo. Ni lo uno, ni lo otro. Diversas experiencias desarrolladas a lo largo de estos años dan cuenta de que es posible acceder a recursos públicos (ya sea a través de aportes directos, subvenciones, proyectos o auspicios) y de este modo materializar acciones abiertamente antisistemicas y de carácter popular, sin hipotecar necesariamente el discurso crítico ni la autonomía.

Entonces, pareciera que en algunos sectores prima el criterio de la autoexclusión, que la reflexión política que favorezca al menos problematizar esta relación.

Del mismo modo, del momento en que se organiza una actividad cultural en recuerdo de las víctimas de la dictadura, cuando se revitaliza un espacio público abandonado por las autoridades, cuando se pinta un mural en contra de la guerra, cuando se elige o no asistir a un Cabido Cultural, se esta haciendo referencia a una actividad que en si misma tiene un componente político. Otra cosa es la pretensión hegemónica de una determinada fuerza política, lo que sin embargo tampoco excluye el legitimo actuar de los partidos en este terreno.

Estar en sintonía con la cotidianeidad de la gente

Entonces, si entendemos este quehacer como no partidario ni gubernamental, ¿En torno de que ejes nos articulamos?, ¿En que imaginario nos reconocemos? ¿Cómo nos ponemos de acuerdo en la diversidad?.

Si concordamos que es a nivel de la vida cotidiana de las comunidades donde se construyen los actores sociales y desde donde podemos analizar los significados y sentidos de las acciones y prácticas colectivas, sería preciso entonces sintonizar con los problemas y necesidades que surgen de la vida cotidiana de esas comunidades en los lugares en donde realizamos nuestro trabajo.

Es por ello que resulta preciso insistir en la necesidad de aunar esfuerzos y voluntades que permitan fortalecer la presencia y actividad de este movimiento cultural de base, en dialogo permanente con las demás organizaciones de la sociedad civil y los problemas que enfrentan las comunidades.

Creemos que uno de los desafíos principales radica en –a partir de esta sintonía a la que hacemos referencia mas arriba- incorporar a la gente como actores de los procesos de animación y gestión cultural de base, buscando nuevos temas, abordando de manera innovadora los problemas sociales existentes, recuperando la historia local, revitalizando espacios públicos, en función de fortalecer y masificar la actividad cultural. Se trata entonces, de resignificar la gestión cultural y utilizarla como instrumento al servicio del fortalecimiento de la democracia y el empoderamiento de los sectores populares.

Propuestas, desafíos

En esta dirección, algunos ejes de trabajo pueden ser:

- La lucha por la memoria y la reivindicación de los símbolos de la cultura popular
- La oposición a la hegemonía del mercado y al neoliberalismo
- La autonomía e independencia de la organización y creación artístico cultural
- El fomento a la creación artística y cultural de los artistas populares
- El énfasis de base y la promoción organizacional
- El carácter solidario y de cooperación como forma de trabajo

Asimismo, creemos fundamental:

- Fortalecer el desarrollo de redes de trabajo y cooperación entre las organizaciones culturales desde al espacio local al nacional, que permitan la generación de espacios de diálogo y encuentro entre organizaciones y creadores,
- Favorecer la reflexión constante entre los actores culturales a objeto de aprehender de manera constante la realidad y buscar estar en sintonía con ella,
- Trabajar con criterio de amplitud, evitando los sectarismos. Se trata de sumar.
- Aprovechar todos los espacios y recursos disponibles para la actividad cultural de las organizaciones y creadores,
- Disputar el terreno de lo cultural con acciones concretas que vayan marcando camino y que nos permitan trabajar con que sientan la necesidad de hacer algo y expresen la voluntad de juntarse con otros que comparten esta inquietud.

A modo de síntesis, la existencia de centenares de agrupaciones culturales y creadores representan una tremenda oportunidad para la construcción de alternativas a la hegemonía cultural del modelo, desde la misma base social, alternativa que se gesta y fortalece desde la práctica y la acción concreta. •


Santiago, Diciembre de 2003

La loca carrera Santiaguina de Etnairis Rivera

En pleno Carnaval Nerudiano, el 12 de Julio recién pasado, cumpleaños número 100 del poeta, y cuando el desfile se encaminaba hacia la Estación Mapocho, conocimos a Etnairis Rivera, Poetisa Puertorriqueña, quien debía recitar, megáfono en mano, frente a la Pérgola de las Flores. Allí, con vos enérgica y dulce la escuchamos decir:

“Ante los demonios del imperio, seamos ángeles libertarios, Expertos saboteadores de las noches,
Ocupadas por marines,
De la tierra tuya y mía ocupada por marines
Y superbanqueros y mucho inglés y poca leche
y poco arroz y ningún día libre,
Verdadero digo, como para decir: no más yanquis,
No más bombas, no más ladrones de futuro,
No más guerra”


Nos sorprendió el sonoro nombre, la honesta sencillez y alegría de esta Boricua que tan solo 24 horas antes había llegado al país sin más carta de presentación que su poesía, y que así, sin preámbulos nos trajo a la memoria la desobediencia civil de Vieques en contra de la marina de guerra de Estados Unidos. De esta forma sencilla, nuestra a esa altura nueva amiga, realizaba su primera lectura pública en Chile. En la calle, junto a Neruda, con la gente.

Mientras la columna multicolor seguía a paso lento avanzando por las calles del centro al son de los cantos y tambores, vimos que nuestra amiga presa del poco acogedor frío santiaguino corría a buscar un café para continuar la marcha. El clima sudamericano no fue muy cortés con ella. Más adelante, supimos que hace un mes se embarcó con rumbo sur patrocinada por el Ateneo de Puerto Rico “ardiente defensor de la identidad, cultura y libertad puertorriqueña desde la época colonial española” según sus palabras, en un periplo de dos meses de duración que la llevaría por diversos países de Sudamérica. Nos habló de su fe en la Poesía, su amor por Neruda y la libertad. “Soy ante todo una libertaria”, confesó. Quizás por eso su voz se unió a la nuestra cuando en un coro de cientos recreábamos la “Oda al cobre” de Neruda frente al edificio de Codelco en pleno Paseo Huérfanos. El Cobre es de Chile, Vieques de los Puertorriqueños.

Ya de noche y con el Carnaval en el cuerpo, nuevamente Neruda. Esta vez en su casa de Michoacán. Amigos y compañeros del festejado reunidos en torno de la mesa, la música. y la poesía. Desde una silla, bailando al son de la Batucada de La Reina (la misma que se robó la película en el Carnaval de Isla Negra) salta al escenario y con voz cadenciosa nos dice:

“La idea permanece lozana de mis luces hacia adentro.
No cambias la piel del deseo
Porque las líneas del ojo se marquen con rabia.
Oh, tiempo, dios ingrato,
Para mí, un hombre hermoso en mi boca,
Lo demás es río que pasa…”

Son casi las 23:00 horas cuando llegamos al Taller Raíces a la fiesta organizada por los compañeros del Comité Amplio del Centenario y Cultura en Movimiento para celebrar el éxito de la Jornada del 11 y 12 de Julio.

En el trayecto, Etnairis habla con emoción del proceso de movilización ciudadana contra los bombardeos de los Marines en la isla de Vieques que tras largos años de lucha consiguió que ese pedazo de tierra fuera un poco más americano. Latinoamericano. La tarea ahora –nos dice- es limpiar el enorme daño ecológico provocado por los más de 60 años de explosiones y ejercicios militares yanquis.

La micro seguía su trayecto de saltos cuando supimos de su amistad con el músico Roy Brown, conocido en Chile por el disco “Árboles” grabado con Silvio Rodríguez y que en su último trabajo, incluye la musicalización de su poema “Blues” y que en las próximas semanas le esperaban lecturas en Argentina, Uruguay y Colombia.

Ya en la Fiesta, todo era alegría y camaradería: ¡Salud por el compañero Neruda! Vivas por la poesía y el trabajo conjunto. Las ollas con comida se transforman en bombos y las copas en campanas. Todo sirve para la música y la poesía. Y cuando de las guitarras y gargantas emergen las más insólitas versiones de “Guantanamera” (influjo Cubano-Nerudiano, seguramente), Etnairis arremete con “El Beso”:

“Un beso desata lluvias
Levanta aromas antiguos en el ombligo
Donde los poetas recuentan la vida.
Un beso amanece pegado al cuerpo
Durante meses, hasta que parte el hilo y se despeña.
Un beso renace de su ceniza
Y funda flor en otro templo”

Lunes 19 de Julio. Casa de la SECH. Encuentro con la Directiva de la Sociedad de Escritores. Luego de los saludos, y antes de la improvisada lectura programada para esa tarde, la vimos algo complicada, tratando de explicarse respecto del mundo y ubicarse desde las ideas, cuando una inquieta señora pregunta a quemarropa “¿De que posición política es usted?” a lo que nuestra amiga atina a decir “Soy amante de la libertad, ante todo, odio las dictaduras, detesto a los yanquis, quiero la justicia….” A lo que la certera compañera responde, con un “ah….yo soy comunista”. Cosas de la síntesis.

Así como llegó, partió en silencio con su aventura “por el Sur”. Bajo la lluvia, en la Alameda Neruda nos trae el “Puerto Rico, puerto Pobre” del Poeta, aquel lugar donde “crece el dolor de los que esperan”, pero que a punta de esfuerzo busca izar la bandera de la vergüenza y la dignidad. Cultura en Movimiento tiene una nueva amiga y un trozo de Puerto Rico se queda entre nosotros. ●

***************************

SOBRE LA AUTORA

Etnairis Rivera nace en San Juan de Puerto Rico. Pertenece a la Generación Poética del ’75. Escribe desde temprana edad; publicó sus primeros poemas en la prensa literaria cuando tenía 15 años. Estudiosa de la literatura, figura entre las más destacadas poetas contemporáneas de Puerto Rico. Ha ofrecido talleres de creación literaria y numerosos recitales y representaciones teatrales de poesía en universidades e instituciones culturales del país y del extranjero. Ha representado a su país en Ferias del Libro y Encuentros Internacionales de Poesía que le han valido importantes premios. Ha sido traducida al inglés, francés y portugués, y publicada en diversas antologías y revistas de poesía puertorriqueña e hispanoamericana. Escribe relatos, ensayos, y guiones para programas culturales televisivos. Es Catedrática de Literatura Hispánica en la Universidad de Puerto Rico.

Cuenta con nueve poemarios: Intervenidos (2003), El viaje de los besos (premiado por el P.E.N. Club de Puerto Rico), De la flor, del mar y de la muerte (2000), Entre ciudades y casi paraísos (1995), Ariadna del Agua (1989), El día del polen (1981), Canto de la Pachamama (1976), María Mar Moriviví (1976). Wydondequiera (1974). Tiene inéditos: Secretos Divinos, Los pájaros de la diosa, Memoria de un poema y su manzana (próximo a publicarse por Ediciones Puerto en 2004). Ariadna del Agua será reeditado por Ed. Terranova en el otoño 2004.

viernes, noviembre 04, 2005

EL DESEMPLEO JUVENIL EN LA TIERRA DEL EMPRENDIMIENTO Y LAS OPORTUNIDADES

“Para encontrar trabajo hay que tener paciencia y buenos zapatos....”
(Un jóven de San Antonio)

Mucho se habla sobre las bondades de la sociedad de mercado y de las posibilidades que existen para salir de la pobreza a través del emprendimiento, paradigma de la transformación de pequeños comerciantes, trabajadores independientes o dueñas de casa en empresarios. Sin embargo, las porfiadas tasas de desempleo se encargan de recordarnos la cruda realidad de la falta de trabajo que afecta a cientos de miles de chilenos.

En el caso de los jóvenes, poco a poco y de manera soprendente se va configurando una “explicación” que propone entender la problemática del desempleo desde la precariedad que arbitrariamente se les atribuye, quitándoles de paso el habla. La imagen que se nos presenta es la de un joven escaso en habilidades, inexperto por definición cuya contratación representa en sí misma una apuesta o francamente un problema. Sin embargo, con mucho esfuerzo y creatividad estos “jóvenes precarios” elaboran e implementan diversas estrategias para lograr la incersión laboral demostrando que tienen ganas y capacidades que aportar ahora, no en un futuro que pareciera no llegar.

El desempleo juvenil

Según cifras de la OIT, durante la última década el desempleo juvenil experimentó una fuerte alza afectando en la actualidad a cerca de 88 millones de personas entre los 15 y 24 años. Si bien sólo el 25% de la población en edad laboral de entre 15 y 64 años son jóvenes, estos representan el 47% de las 186 millones de personas desempleadas que existían en el planeta el año 2003.
[i]

En nuestro país la situación no deja de ser menos preocupante. Los jóvenes de menores ingresos tienen niveles de desocupación casi seis veces más altos que los jóvenes de mayores ingresos
[ii] llegando a doblar y a veces triplicar la tasa general de desempleo, sobre todo en el grupo de entre 15 y 19 años. [iii]

Existen diversas hipótesis que intentan explicar esta situación. Se dice que el desarrollo económico no sería capaz de generar los puestos de trabajo suficientes para cubrir la demanda de empleo o que habría aumentado el número de jóvenes que buscan trabajo por primera vez. También, que el proceso de integración al mundo laboral está mediado por la ausencia de ciertos requisitos en un sector de jóvenes que haría que estos busquen integrarse al mundo laboral sin haber terminado sus estudios, teniendo como consecuencia inmediata una inserción precaria al mundo del trabajo. Para otros, se trataria de un desajuste entre oferta y demanda (jóvenes con escasa calificación e inadecuada educación), y actitudes personales que dificultarían la inserción).
[iv] Variables como la edad y la escolaridad también afectarían fuertemente las posibilidades de encontrar trabajo dado que cuánto más jóvenes y menos educados, mayores son las tasas de desempleo porque el capital humano acumulado es menor.[v]

En el marco de esta discusión anotemos dos consensos: la incorporación temprana al mundo del trabajo por parte de los jóvenes significa un ingreso en condiciones absolutamente desmejoradas a la actividad laboral, y que completar los ciclos educacionales junto con retardar el ingreso al mundo del trabajo posibilita el acceso a empleos en mejores condiciones que los jóvenes que no los han terminado.
[vi]

De la búsqueda al primer empleo

La búsqueda de trabajo constituye quizás una buena radiografía de cómo los jóvenes entienden el proceso de inserción laboral, y las estrategias que ponen en práctica para conseguir un empleo. Estos han heredado un estilo de buscar trabajo tradicional que con el paso del tiempo se va transformando en rutina y que puede resumirse en el ciclo confección del Currículum, búsqueda de ofertas y presentación en el sitio de la vacante.

Aunque para la mayoría de los jóvenes “tener un buen Curriculum” es un elemento básico para buscar trabajo, estos no logran dar cuenta del conjunto de habilidades y experiencia que poseen. Les cuesta “venderse”, mostrar lo que saben, dar cuenta de sus fortalezas, por lo que es común ver que sus curriculums sean ante todo una lista de trabajos en los que no es posible distinguir funciones realizadas, ni productos alcanzados.

Currículum en mano, comprando el diario, pero fundamentalmente a través de “datos” entregados por familiares y amigos los jóvenes comienzan la búsqueda. Mucho empeño y esfuerzo parecieran ser algunos de los adjetivos que permiten caracterizar este proceso, aunque como se sabe ello no es suficiente.

En general se trata de una búsqueda poco organizada y que no distingue prioridades, lo que redunda en que no pocas veces se presenten a ofertas en las que por el nivel de su empleabilidad tienen escasas o nulas posibilidades de ser empleados. Vemos que no siempre existe un equilibrio entre el interés vocacional del jóven (el trabajo que les gustaria tener) con el perfil requerido por el empleador (los requisitos formales asociados al cargo). Sin embargo y valiendose de multiples recursos, los jóvenes se las ingenian para transmitir sus ganas de trabajar y las cualidades que los harían acreedores de la vacante buscando sortear esta desventaja inicial con la que se encuentran.

En lo que respecta al salario llama la atención que salvo contadas exepciones la gran mayoría señale estar dispuesto a trabajar por el sueldo mínimo. Ello puede tener diversas lecturas, muchas de las cuales se vinculan con el conocimiento que los jóvenes tienen del mercado laboral y sus variaciones, pero sin lugar a dudas es un claro indicador de la dimensión del problema de la cesantía, particularmente de los jóvenes.

El trabajo y su significación para los jóvenes

El trabajo tiene distintas significaciones para los jóvenes. Por un lado, se asocia con un “estar bien”, con la posesión de cierta seguridad para enfrentar la cotidianeidad, una suerte de “piso”desde el cual proyectarse al futuro. Tener un trabajo representa la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida y la de su entorno inmediato, o sencillamente en sus palabras “ayudar en la casa”. La capacidad de generar de ingresos propios y contribuir con ello al pago de las cuentas también significa adquirir o incrementar el derecho a participar de ciertas decisiones hasta ese minuto exclusivas de los proveedores tradicionales.

Sin embargo, la primera experiencia laboral resulta ser un asunto controversial para los jóvenes. Las extensas jornadas de trabajo, bajos sueldos, explotación y abusos de parte de los jefes, stress, falta de tiempo para compartir con la familia y amigos con que se encuentran vienen a desdibujar los innegables aspectos positivos del ingreso al mundo del trabajo.

“... El autoritarismo de algunos jefes. Creen que por ser los dueños del negocio, empresa o lo que sea son casi dioses y pueden humillar y denigrar”

Se quejan que los empleadores privilegian más el especto estético que los atributos personales a la hora de contratar un trabajador, por lo que la exigencia de “buena presencia” que de común se suele escuchar es percibida como un factor más de exclusión.

De este modo, para un sector de jóvenes el primer trabajo formal conlleva un proceso de relativización de la identidad en el que -por las caracteristicas de un medio adulto poco amigable y respetuoso de su individualidad- se ven obligados a esconder o disfrazar la adscripción a determinadas culturas y formas de expresar su juventud. Para buscar trabajo y lograr un contrato, es preciso sacarse los bototos, los cueros y cortarse el pelo.

“Yo tuve que venir disfrazada con ropa de señorita a la entrevista. Y después demostrar que yo podía, y que yo tenia que estar aquí me empecé a vestir como me visto siempre. Y así y todo el día que llegue de negro me dijeron “bah... andai vestida de punky...!”

Consideran que el mercado estimula y a veces premia un estilo de competencia que definen como insano, que sería incompatible con los valores que para ellos son importantes como el respeto, la solidaridad y en el terreno de la competencia, la lealtad. Sin embargo, se apresuran en señalar que están conscientes que esta situación de alguna manera está relacionada con las condiciones en que se desarrolla la búsqueda de trabajo en un contexto alto desempleo, lo que podría explicar el surgimiento de actitudes poco solidarias y un mal entendido concepto de la competencia.

Como corolario de este proceso los interminables periodos de prueba y evaluación a los que son sometidos por el solo hecho de ser jóvenes son percibidos como otro signo de una discriminación que se va haciendo odiosa y que hace de la primera experiencia laboral un proceso de alta incertidumbre.

Trabajo estable, la principal aspiración

Para algunos el futuro se asocia a la necesidad de contar con empleo (“Me veo trabajando en una empresa estable, con un contrato de trabajo”) para contribuir al sustento familiar, lograr independencia económica, mientras que para otros, adquirir mayor movilidad social a través de los estudios (“Antes de buscar trabajo quiero estudiar porque sin estudios difícilmente voy a trabajar en lo que me gusta”) representa la principal meta a la que aspiran llegar.

Al hablar de empleo, la mayoría aspira a conseguir uno de carácter dependiente, estable, con contrato de trabajo y sueldo justo. Otros manifiestan su desencanto con esta forma de lo que según ellos significa “trabajar apatronado” y se inclinan por el trabajo de tipo independiente, generando su propia fuente laboral. No obstante al ser consultados por las características que debiera tener un trabajo ideal ambos grupos coinciden en que este debe tener “buenos sueldos y horarios”, “sin explotación”, con respeto a los trabajadores, “donde se nos valore y con un sueldo acorde al trabajo realizado”, “sin discriminación”, y “que tenga posibilidades de ascenso y rotación”

Reflexiones finales

El ingreso al mundo del trabajo constituye un hito alta de significación en el proceso de integración social de los jóvenes. Un trabajo digno, realizado en condiciones justas contribuye a la realización personal y favorece el desarrollo del proyecto de vida. Asimismo, el salario junto con contribuir a satisfacer diversas necesidades representa una clave de independencia para los jóvenes que les hace conquistar pequeños pero crecientes trozos de autonomía.

No contar con un trabajo, junto con las consabidas restricciones que supone, trae consigo una fuerte presión social y familiar y un enorme golpe al autoestima de estos jóvenes. Sucesivas búsquedas infructuosas y fracasos hacen que para algunos este proceso vaya derivando en frustración, la que sin embargo se vincula con diversos factores que no solo son atribuibles a su inexperiencia o falta de interés como a veces se suele escuchar. La falta de reflexión y planificación del proceso de inserción laboral de común se traduce en una búsqueda de trabajo que en general no responde a ninguna estrategia y que hace que los jóvenes intenten –a veces con desesperación- afirmarse de cualquier posibilidad existente, más que realizar un análisis del entorno y evaluar en que nicho o sector del mercado tienen más oportunidades de insertarse de acuerdo a la formación y experiencia que poseen.

La tradicional exigencia de experiencia laboral aparece como uno de los principales elementos que se interponen entre ellos y la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo. Se trata de una exigencia que tiene mucho de paradojal: la misma sociedad que empuja al joven hacia la puerta que da al mundo del trabajo, exige a este el carné de la experiencia para poder ingresar, lo que en un contexto de alta cesantía no hace más que complicar la situación de los jóvenes que buscan empleo.

Como es sabido los jóvenes enfrentan este proceso sin más experiencia que la adquirida en la etapa escolar y en esporádicas aproximaciones al mundo laboral. Así, es de suponer que este proceso requiere de un escenario que permita el despliegue y aprendizaje tanto de las capacidades y atributos que en este último caso, en buena medida, son entregados por la misma experiencia laboral, razón por la que la manida exigencia de experiencia resulta ser un cruel eufemismo que dificulta producir el ingreso al primer trabajo.

Así las cosas la relación entre jóvenes y empleo tiende a tensarse. Ser joven, desempleado, provenir de una comuna popular, no haber terminado los estudios y no poseer un oficio es una situación francamente compleja que hace que los jóvenes de comunas populares se vean enfrentados a una triple discriminación que tiene carácter de clase, genero y generación.

No es de extrañar entonces la particular rapidéz con que se impone la lógica de la carencia y la precariedad como explicación de las dificultades que tienen para encontrar trabajo. Sin embargo esta forma de entender el problema resulta ser funcional a la desigualdad y a lo que los jóvenes denominan “falta de oportunidades” que el mundo de los adultos les ofrece. No esta demás preguntarse qué ocurre que en la tierra de las oportunidades estos jóvenes no puedan disfrutar de las tán promocionadas ventajas de la economía de mercado.

Los jóvenes populares cargan entonces, no solo con sus propias falencias, sino que también con la inexperiencia, escasez de habilidades, falta de responsabilidad y otros adjetivos que el mundo adulto de común les asigna. Estamos en presencia de un escenario cultural, político y económico que lejos de favorecer el proceso de inserción social y laboral de los jóvenes, viene a reafirmar la visión de transito y precariedad que de estos posee el mundo de los adultos.

Será necesario entonces inaugurar una nueva forma de relación con el mundo juvenil que permita enfrentar de manera creativa y resuelta esta problematica, con medidas que se alejen del prejuicio favorezcan la actoría y tomen distancia de soluciones paternalistas que como se sabe en nada contribuyen a la superación del desempleo.•

[i] “Tendencias Mundiales del empleo juvenil 2004”. OIT.
[ii] Víctor E. Tokman. “Desempleo Juvenil en el cono sur. Causas, consecuencias y políticas”. Serie Prosur. Fundación Friedrich Ebert, 2003.
[iii] INE. Indicadores de empleo. Citado en “Los efectos de la crisis económica y la actividad actual de las y los jóvenes chilenos”, INJ Mayo 2001
[iv] Jürgen Weller, “La problemática inserción laboral de los y las jóvenes”. Presentación realizada en el Seminario”Empleabilidad juvenil, Políticas Públicas y Mercado Laboral”. Interjoven, 2004.
[v] Tokman, Op. Cit.
[vi] Si bien es cierto la escolaridad completa no asegura de por sí el empleo, se puede decir que es fundamental. Es por ello que se habla que el termino de la Enseñanza formal (ciclos básico y medio) constituye hoy día un requisito básico de incersión. Ver Documento de Trabajo “Inserción Laboral de los Jóvenes” MINTRAB 2003.